Sin héroes no hay revolución
sin líder sólo queda la crispación
indignado no es ningún don
así ayer como hoy, es una simple sensación.
Pueblos que hablan en la calle
enarbolan la bandera de su nación
haciendo bailar siempre al dictador
con sangre y honor, eso es revolución.
España zarandeada sin bandera
jugando al poker con la desazón
es el juego peligroso del bribón
que posa a su lado para lograr el alirón
engañando a todos con su hermoso farol.
Ellos no nos representan
gritan en canción al mismo son
estás con ellos o contra ellos
pues la calle como en tiempos del dictador
es suya al mancillar con impunidad la ley
que asume un insensato desgobierno.
Horcas llagaríamos a ver
para colgar al banquero estafador
al político con buena jubilación
al juez y su portavoz embargador
o a ese alcalde votado en elección.
Pero algunos indignados aún tienen razón
están quedándose solos, con su ilusión,
estos no hacen casas en los árboles
ni atracan con un carro un supermercado
o permiten que roben su sueño
oportunos oportunistas que hablan de revolución.
Aún quedan indignados con razón
que por un sueño seguirán luchando
alzando la bandera de su nación
pidiendo justicia resolución
a esta situación que un mal gobierno les llevó
y no desean que esté allí Garzón,
ni Cayo ni Rosa ni la madre que los parió.
El pueblo habla y cuando grita,
le tenemos que decir con mucho humor
¿Por qué no te callas?
Analiza tu situación y recuerda que sin líder,
si líder no nace la revolución.
Y cuando la sensación de indignación
tome uso de la razón
será razonable apoyar
a esos que llevan mucha razón.



