Nada como empezar a bailar
tu cuerpo comienza a vibrar
tu mente viaja lentamente
lejos de problemas latentes.
Más volumen, más ritmo
bailar sin parar, conseguir disfrutar
engaña a tu espíritu con un timo
es un gran atino, bailar, soñar.
Dices triste, dices cansado
dices aburrido, dices harto
pon la música en alto
baila, baila todo el rato.
Que no quieres planchar
que no quieres cocinar
que no quieres tampoco lavar
ponte un rato a bailar.
Tu plancha se calentará
tu cocina aromas soltará
tu ropa limpia quedará
tu cuerpo al bailar gozará.
No te cortes, no te avergüences
cadera puesta en centrifugadora
alma volando en mundos celestes
ni triste, ni contento, bailando, es mi oda, ahora.
poesía


