Pequeña Lucía hoy estando tan lejos
tus versos me han sonado a besos
eres una poeta graciosa y simpática
te pedí un juego “escríbeme un verso”
agarrando ya firme tu lapicero
al terminar de desayunar agudizaste
ingenio, locura, ternura, pasión con amor,
posando todo en esos versos tan tiernos.
El sábado estaremos juntos de nuevo
y esta vez seré yo quien lea tu juego
lo haré sin lágrimas sentidas
riendo de alegría el sentido de tu verbo
qué tan poéticamente narraste al teléfono
transmitiendo sentimientos de alegría,
autoestima y superación, eres un genio.
Hablé con tu madre y me contó
qué pusiste todo tu empeño
madrugaste deseando ver el día
bebías el colacao con ojos desquiciados
y corriste a sentarte sobre el papel
para cumplir mis deseos, tus sueños.
También la mama me decía,
con ese orgullo de madre que le caracteriza,
esta niña es tu mini-yo, te lo digo yo
tardó poco, centrada disfrutaba
con letra muy especialmente esmerada
escribía soñando letras de ensueño
acabó, sonriendo y cantando como tú,
mini –yo corrió a la cocina y nos leyó
leyó con ritmo, casi bailando su creación.
Después retadora como ella sola
le dijo a Jorge con valentía y grandeza,
derrochadora de poderío satisfecho,
sí le gusta a papá, mañana le haré más.
Te he prometido pequeña mía
que aquí compartiré tus versos de amor
tus palabras al albedrío cosechadas
con la imaginación, la inocencia y el saber
hoy te echo más de menos que ayer
y soñaré, soñaré mucho mini-yo,
de mayor quiero ser como tú.
poesía


