Esta vez de la mano de mi propio blog Pensamientos JFS donde en un concurso del Mosquitero pedían que contásemos una historia, quise hacer un homenaje al maestro D. Juan Antonio Cebrián.
Una noche fue cuando me enteré
que ya nos dejabas de narrar,
que tu corazón había dejado de sonar
se te rompió estando de celebración
sin darte cuenta nos distes un adiós.
Si amigo, así fue como me enteré
de que te habías ido siendo feliz
igual que una lombriz,
porque eras hombre encantado
de ser capaz de a todos mostrar
esos treinta y dos rumbos
que aún sigo buscando
que aún voy encontrando.
Y es que aquella noche fue
cuando por un amigo lloré
sin haber conversado nunca con él.
Simplemente te recuerdo emocionado
consciente de que un año ha pasado
y que tus amigos te seguimos, hermanados,
son muchos los que sienten en su ser
que son Rosaventeros enganchados
a tu Ejercito de amigos que nunca te traicionaron.
Una vez cuando esa tarde llovía,
pensé ¿Qué es lo que me quedaría?.
Hoy lo sé con la certeza de un año vivido
sin la compañía de tu buen hacer
sin el ejemplo de seguir buscando el Azul y Verde
sin tu lucha constante por el saber
sin tu cachondeo con tus compañeros
sin tu seriedad con lo trascendente
sin tu ironía con lo trivial, ¿Quién lo diría?
Ha pasado un largo año sin tenerte en la radio
sin leer un nuevo libro publicado,
si es que te fuiste sin saber que te ibas.
Ha pasado un año ya, y te doy una alegría
tu Rosa de los Vientos sigue viva
es un árbol que sigue luchando entre el Azul y Verde
allí está tu viuda, una gran mujer
siguen tus amigos mostrándonos el saber
de vez en cuando tienen cachondeo, esos tus compañeros
que siguen siendo serios en lo trascendente
mostrando la ironía de como pasa la vida.
Acá me encuentro hoy, recordando que hace un año
este mi amigo se fue sin avisar que se iba,
una tarde más de intensa lluvia me hace recordar
que tengo aún mucho que aprender
que me queda mucho con lo que soñar
que por siempre he de luchar por encontrar
esos treinta y dos rumbos que me quiso mostrar.
Fuerza y Honor gran lema de batalla para un Templario
del siglo XX, que el día veinte hará ya un año que se fue
sin decir adiós, sin contarnos que se iba.
Te mando una oración amiga,
te envío buenas noticias que serán bien recibidas,
tu familia arropada por tus compañeros y amigos,
¿Sabes? tienen una Asociación con tu nombre CEBRIAN,
tu programa sigue precedido por la fama
lo acompaña enlazado tu nombre JUAN ANTONIO
el Bosque sigue creciendo, sembrado con corazones
que allí plantaron un lugar Azul y Verde deseado
los Rosaventeros siguen tus rumbos, siguen siendo legiones
y yo aquí escribiendo y contando como ha pasado este año.
Me despido amigo mío, habiendo dejado escrito
lo que tú me enseñaste
y que es lo importante,
haga lo que haga,
diga lo que diga,
piense lo que piense
siempre estará conmigo la Fuerza y el Honor
que me inculcaste, así como una despedida amable
con esos mis famosos Saludos Cordiales.